Cada año, en grandes ferias como el Mobile World Congress, suele haber empresas y productos de los que todo el mundo habla y que, pasados unos días, desaparecen por completo... hasta el próximo año. La firma rusa Yota Devices es la reina en esta técnica. Llega al MWC, crea un enorme revuelo con sus móviles de dos pantallas, y no se vuelve a saber más hasta la próxima edición. Este año lo ha vuelto a hacer con el Yotaphone 2. Lo hemos probado. Ahí van nuestras impresiones.
El año
pasado Yota Devices presentó el Yotaphone y ahora ha mostrado la segunda
generación. Se trata de un smartphone Android con pantalla AMOLED de 5
pulgadas Full HD que en la parte trasera cuenta con otra pantalla de 4,7
pulgadas de tinta electrónica. El objetivo de este invento es ahorrar
batería.
Yota
asegura que cada día encendemos el móvil una media de casi 200 veces
solo para chequear notificaciones. Con la pantalla de tinta electrónica
del Yotaphone 2 podemos chequear notificaciones, aceptar o rechazar
llamadas, ver SMS, responder emails o incluso compartir contenido en
redes sociales, todo sin gastar apenas batería. Prometen más de dos días
de autonomía (50 horas) si solo lees con la pantalla de tinta
electrónica.
El teléfono
tiene especificaciones que se pueden considerar de alta gama:
procesador Qualcomm Snapdragon 800 a 2,3 GHz, 2 GB de RAM, 32GB de
almacenamiento, cámara delantera de 8 megapíxeles, LTE y batería de
2.500 mAh. No está nada mal. El problema es que el Yotaphone 2 es aún
puro prototipo, tanto a nivel de hardware como de software. La unidad
que pudimos probar estaba, literalmente, aún por finalizar, por lo que
tal vez eso lastró la experiencia.
En
el frente del hardware, lo mejor es el diseño. Es bastante fino (8,9
mm) y ligero (140 gramos). La pantalla trasera de tinta electrónica
curvada en los bordes es realmente atractiva y hace el móvil muy cómodo
de manejar. La experiencia con esta pantalla, sin embargo, es
frustrante. Los movimientos táctiles son limitados (básicamente solo
permite cuatro puntos de movimiento) y lo peor es el retardo: entre que
tocas la pantalla para avanzar o seleccionar algo y esta ejecuta la
acción pasa al menos un segundo.
Yota ha desarrollado un nuevo interfaz para manejar la interacción entre
ambas pantallas, pero necesita todavía muchas mejoras. Por ejemplo, es
imposible pasar cualquier página que estés leyendo en el navegador en la
pantalla AMOLED a la pantalla de tinta electrónica. Solo podrás hacerlo
a través de aplicaciones previamente configuradas y pre-instaladas en
el teléfono, como aplicaciones de lectura de RSS, Facebook, Twitter,
deportes... Puedes ver el Yotaphone en acción en vídeo debajo:
La idea en
sí de un smartphone con dos pantallas, una de tinta electrónica para
ahorrar batería, es fantástica, pero el Yotaphone 2 parece aún lejos de
conseguir llevarla a la realidad.
No
hay fecha de lanzamiento todavía y, a juzgar por lo que tardó el primer
Yotaphone en salir a la venta (10 meses entre su presentación en el MWC
del 2013 y el lanzamiento el pasado diciembre, solo en Rusia, algunas
partes de Europa y Oriente Medio), esta nueva generación probablemente
tardará también en ver la luz. Tampoco se conoce el precio. El actual
Yotaphone cuesta 500 euros (se han vendido 12.000 unidades
en mes y medio desde su lanzamiento) por lo que será difícil que el
nuevo baje de 600 o 650 euros. Ahora, todos a esperar al Mobile World
Congress 2015.
Gizmodo



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